Foto: Joel García.

Si alguien le hubiera dicho que un lanzador zurdo, de nombre José Carlos Burgos, iba a ser la noticia del partido Cuba vs. Puerto Rico en la IV Copa del Caribe de béisbol, que se celebra en Nassau, quizás no le sorprendería tanto, como la forma en que consiguió ese protagonismo: lanzó dos tercios impecables, apenas permitió un jit, ponchó a cuatro y provocó el primer silencio casi total en esta ciudad, irradiado desde el estadio Andre Rodgers.

No se trata de una autoridad preconcebida ni mucho menos el box. El zurdo que juega en su tierra natal la doble AA con los Toritos de Cayey permitió el único jit del juego a Santiago Torres en el primer turno de la alineación. En lo adelante se las ingenió para dominar con tal hermetismo que ningún bateador cubano pudo embasarse por conexiones, solo cuatro boletos antes de sacar el primer

out

del séptimo.

Sus compañeros amenazaron en el primer tercio y ya en el cuarto tomaron el mando con un doble robo demorado en el que no lució bien la defensa cubana. Luego ampliarían con dos más en el quinto para sacar de la lomita al abridor capitalino Pavel Hernández. Y como si no les bastara el apoyo los contentos bates de ia Isla del encanto clavaron una rayita más en el séptimo y dos puntillas firmes en el noveno para sentenciar 6-0 uno de los cotejos que más personas atrajo al parque beisbolero.

La lechada la construyeron a tres manos, pues después de Burgos, trabajaron Oscar Javier Rivera y Josué Montañez, quienes no se cansaron de dominar a su antojo y sin esforzarse al máximo, pues el desespero de los muchachos de Armando Johnson creció y nunca apareció ni el batazo oportuno, ni otro cañonazo limpio a cualquiera de los jardines.

Foto: Joel García.

Moralejas del encuentro:

- El line up de Cuba cambió para y por el desafío, pero quizás toca introducir más cambios, aunque recordemos que en el banco solo quedan cinco jugadores, dos de ellos receptores y Yoerkis Guibert aún se recupera de su rodilla derecha.

- Al menos en dos ocasiones la defensa cubana no actuó según lo aprendido en libros y entrenamientos, pues tiraron a bases que no correspondían y provocaron el adelanto de corredores que a la larga anotaron carreras.

- El staff de picheo nuestro está basado en que el abridor cumpla su papel hasta el quinto o sexto para luego ir sorteando el resto del encuentro con estabilizadores y cerradores. Pavel lo hizo medianamente bien, sorteando su principal espada de Damócles: su control, pero luego, con la excepción de Yeudi Reyes, todos lo demás fueron bateados con facilidad o víctimas de su descontrol.

- Un solo indiscutible y apenas cuatro boletos fue todo el saldo para llegar a las almohadillas de Cuba. Solo una vez tuvo dos hombres en base: a la altura del séptimo. Así es imposible pensar en ningún triunfo.

- Burgos reconoció en una entrevista exclusiva que solo hizo caso a sus entrenadores y al mentor Juan Igor González, es decir, no estudió o profundizó en nadie en particular. Ambos conocen muy bien los secretos de cómo controlar la ofensiva de los cubanos.

- Primó cierto desespero, swings de jonrones y no de contacto en la escuadra cubana. Los debutantes en una selección nacional han rendido de acuerdo con su nivel, pero les falta realizar ajustes técnicos en cada turno al bate.

- Este miércoles, Cuba se las verá contra Bahamas. Es imperioso ganar y cambiar la cara mostrada hoy, de impotencia y de silencio.